Lo que duele un hijo
No tenía ni idea de lo que era el dolor. Pensaba que el parto sería doloroso…y realmente parir como “las mujeres de antes” si fue doloroso…un dolor desgarrador, profundo, pero paradójicamente, satisfactorio y reconfortante, porque al cruzar ese umbral, estabas tú: tan gordito y resplandeciente. Ese dolor no lo era tal.
Pensaba que dolor era cuando tenía veinte y pocos años y s...ufría mis primeros desengaños amorosos. ¡Qué heridas tan profundas!, pensaba entonces. Creía firmemente que no podría superarlo y que ni las heroínas románticas imaginadas por las Austen, eran capaces de sufrir y padecer del modo en que yo lo hacía.
En mi absurdez, creía que el dolor físico que producen algunas heridas, era difícilmente superable si no lo paliaban las sedaciones o los medicamentos que, afortunadamente, tenemos tan a nuestro alcance en la actualidad.
No sabía lo que era el dolor de verdad hasta que te oí llorar. Hasta que fui consciente de la impotencia que supone el tener la confirmación de que, amarrado a mi pecho, no podía brindarte el consuelo que me suplicabas. Supe lo que era el dolor, al ver caer las lágrimas por tu rostro redondito, tan hermoso aun cuando sufres.
Supe que era sentir verdadera tristeza y auténtico dolor, como una punzada en el fondo del alma, cuando tú lloras, cuando sufres y me siento inútil e incompetente como madre, porque siento que no puedo ayudarte.
Sé que no tienes nada grave y que el dolor pasará y que no voy a poder evitarlo, porque ese dolor forma parte de la vida.
Sé que sufro porque te quiero con toda mi alma y que voy a seguir haciéndolo como una penitente para los restos…porque este camino que emprendemos juntos está solo empezando.
No tienes ni siquiera un añito y ya sabes lo que es el dolor de este mundo, de esta vida…pero te enseñaré que el dolor está tan cercano a la felicidad que lastima descubrirlo.
Y en medio de esta profunda e íntima reflexión solo me queda decir aquello de: ¡Anda no me queda nada!Ver más
Lo confieso: soy funcionaria e interina
Lo tengo que confesar en un momento en el que funcionarios y no funcionarios parecen enzarzados en una guerra que han promovido los políticos. Soy funcionaria e interina desde hace más de 13 años pero no por mi capricho. Me presenté a una oposición manipulada en la que los únicos afectados fuimos muchos de mis compañeros y yo misma.
Y a pesar de los pesares, debo de ser masoca porque reconozco que me gusta mi trabajo, que le he regalado mucho tiempo y esfuerzo a trabajar para mis vecinos y vecinas, para los ciudadanos porque eran y son lo que me pagan el sueldo. Lo he sabido siempre y por eso, como el Rey, siento orgullo y satisfacción porque sé que estoy contribuyendo de algun modo a mejorar la sociedad en la que vivo.
pero en estos días me siento triste porque siento que mucha gente piensa que somos una banda de maleantes y chorizos. Yo no tengo ningun problema y expongo mi nomina y mis quehaceres a la opinión de todos los ciudadanos. Cobró menos de lo que cobraba cuando empecé y eso que ahora soy madre de familia y la mantego integramente, dado que soy el unico miembro que trabaja. He dedicado a mi labor profesional horas y horas de mi tiempo libre y de mis fines de semana, de mis vacaciones, mis ideas creativas, mi imaginación, mi alegría y mi descanso y seguiré trabajando por y para mi gente porque eso es lo unico que sé hacer.
Por eso, lo confieso y lo digo con orgullo, aunque con algo de lastima: soy funcionaria e interina
cosmetica asequible
Os mando un par de recomendaciones de productos de cosmética de esos "milagrosos" pero a muy bajo precio,porque tal y como está el panorama no estamos para dispendios.
El primero es una crema de manos autenticamente milagrosa: la crema concentrada de manos nº 5 de Deliplus (la marca blanca de cosmética del Mercadona). Por poco más de 2€ obra auténticos milagros en manos con grietas, heridas o pieles muy dañadas.
Al principio me desagradó bastante la textura, demasiado grasa pero reconozco que es cuestión de gusto y que he recuperado mis manos, despues de sufrir grietas, heridas que sangraban constantemente y tras haber probado todas las cremas del mercado.
Mi otra recomendación de la jornada es que probeis la BB Cream de Garnier. Decidí probarla el otro día, movida por la curiosidad. El producto apenas cuesta 8€ y los resultados son, a mi entender, sorprendentes porque hidrata y cubre de modo efectivo pequeñas imperfecciones y aporta luminosidad y un aspecto cuidado al rostro. Puede utilizarse como base de maquillaje o simplemente como un modo de aportar un buen tono a la piel.
Ya veis que son dos productos bastante asequibles y os aseguro que totalmente recomendables. No dejeis de probarlos por que os sorprenderan.
El día de San Valentín
Un minuto de lucidez
Nos movemos entre delgadas y transparentes líneas que marcan nuestro destino. La alegría está tan cerca de la tristeza, como la vida de la muerte...
Pasamos nuestros días quejándonos de banalidades. Nos quejamos del trabajo, de que disponemos de tiempo suficiente de ocio, de que no tenemos dinero, que si nos duele la cabeza o nos molesta con sus ruidos un vecino un tanto escandaloso.
No nos damos cuenta de que tenemos la obligación de saborear y disfrutar cada momento de nuestra valiosa existencia porque ésta se nos escurre como el arena entre los dedos.
Hace unos días un amigo atravesó una grave situación personal en la que una noticia alegre, como puede ser el nacimiento de un niño, casi se convierte en tragedia porque peligró la vida de la madre.
Lo que tenía que haber sido un acontecimiento feliz, se convirtio en una pesadilla, aunque, finalmente, parece que las aguas se reconducen y vuelven a su cauce.
Todos los de su alrededor tuvimos un minuto de lucidez, como, a veces, nos sucede en determinados momentos a lo largo de nuetsra vida y fuimos conscientes de lo que realmente importa. No valoramos la salud lo suficiente hasta que la perdemos. No somos conscientes de que las cosas que nos hace realmente felices son aquellas a las que menos importancia prestamos.
Ojalá que ese minuto de lucidez que experimentamos hace apenas unos días, se convierta en un haz de luz cegador y consigamos huir de esa rutina de quejas interminables y apesadumbramientos con que nos azotamos unos a otros diariamente.
Una situación un tanto absurda
Cansada de estar cansada
mi primer blog
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